viernes, 31 de enero de 2014

III Parte - TWEET INSPIRADOR







El la acercó cogiendo su brazo, hacia una silla que había cerca de la pared, inclinó su cuerpo sobre el respaldo de está y se agachó ante ella y agarrando cada uno de sus tobillos para abrir sus piernas, le dio instrucciones para que no se moviera… Entonces cogió uno de los instrumentos que había colocado sobre la gamuza roja y se dirigió a ella en un tono amenazante, un tono que ella nunca había escuchado, prometía un castigo ejemplar, como castigo por esa toma de iniciativa que había tenido lugar en la cafetería, por alguna razón parece que a él no le había gustado, estaba confusa, pero si ella hubiera jurado que parecía haber disfrutado como un poseso, y ahora aquella reprimenda le demostraba lo contrario…

No vuelvas a tomar la iniciativa con tu Amo, Sumisa tú debes estar a mi merced y no al revés, ahora lo aprenderás y comenzó a azotar sus glúteos, no demasiado fuerte, pero  rítmicamente iba incrementando la fuerza en cada golpe, ella no podía entender como toda la dulzura del momento anterior se había esfumado, e intentó aguantar estoicamente pensando que en algún momento aquella broma pararía, pero no fue así, y su confusión seguía aumentando porque lejos de sentirse molesta, aquellos azotes la estaban excitando…


En un determinado momento él comenzó a usar algún instrumento que ella no alcanzaba a reconocer, era plano y peludo al principio luego la textura cambió y los golpes continuaron siendo aun más fuertes cada vez… A pesar de dolerle le producían una excitación que jamás habría pensado… Él le pidió que se inclinará un poco más e introdujo dos de sus dedos sin previo aviso, brutalmente en su vagina, mientras continuaba azotándola, no sabía cómo, ni porqué, pero estaba tan excitada, que se vio a sí misma  a punto de un orgasmo, en ese instante pararon los azotes y sacó sus dedos de repente… Se hizo el silencio de nuevo…El hizo que se girara y la sentó sobre la cama, no podía ver lo que ocurría pero escuchó como él se alejaba y volvía de nuevo, ponía algo en sus pezones que le producía un dolor punzante y desconocido, tomó sus manos y las colocó en su miembro que ya tenía una erección considerable y le indicó que le masturbara, ella comenzó a seguir sus órdenes y fue entonces cuando él se la introdujo en la boca…. Continua le dijo quiero follarte la boca y que sientas que mi placer es lo único que deseas en el mundo, ella chupó y succionó rítmicamente, el sujetando su pelo,  impuso el ritmo y el grado de penetración que a él le excitaba. Ella estaba superada hubo momentos en que no podía respirar y casi se ahogaba por la profundidad a la que él la obligaba a llegar, él gemía y ahogadamente le pedía mas y mas, ella totalmente doblegada volvía a excitarse con lo que escuchaba, y estaba ya tan excitada que hasta había olvidado el punzante dolor que presionaba sus pezones… Notó su fluido caliente y amargo inundando su boca, incluso chorreando por la comisura de sus labios….

El tocaba  y acariciaba su cintura y la conducía a la cama, la empujó levemente aun sentada y se arrodillo introduciendo algo que vibraba en su vagina, sus piernas comenzaron a convulsionar, y sintió como sus orgasmos la mojaban, notó su lengua en el clítoris circundando y lamiéndola sin parar, gritaba, para por favor, mientras él le susurraba que iba a sentir de lo que era capaz, que no se preocupara… Pensó que no podría eyacular tantas veces seguidas, pero un orgasmo siguió a otro, y él no paraba, continuaba estimulando y parando levemente para volver a comenzar, de una forma escalonada y ella iba abandonándose a algo que ni sabía que podría haber llegado a sentir de no ser porque era real, esta vez no soñaba…  Él Acarició su cara suavemente y le quitó aquello que pellizcaba sus pezones, casi tuvo otro orgasmo por el placer que le produjo dejar de sentir aquella enorme presión… Respiraba, pensando que descansaría al fin…




Fue entonces cuando él con mucho cuidado la obligó a girarse y la colocaba boca abajo de rodillas a cuatro patas sobre la cama, y sus nalgas doloridas notaron algo frio, el estaba extendiendo algún tipo de gel o algo así en su trasero… Notó sus manos que la tocaban con fuerza esta vez, casi marcando su piel, con fuerza en su espalda, arañándola, le sujetó el cuello y lo lamió desde detrás de ella, su excitación aumentaba de nuevo… Cuando ya había explorado todo su  cuerpo con aquellas caricias arrancadas a su piel, de nuevo introdujo sus dedos, y la incitó a un orgasmo fuerte y casi agónico en solitario, arrancado a gemidos y casi rogándole que esta vez acabara lo que había empezado… Cuando pensaba que podría descansar un rato, notó su miembro introduciéndose brutalmente desde detrás con un golpe seco en su vagina… Un vahído, se mareaba, acababa de correrse y su sensibilidad sin embargo se elevaba de nuevo hasta límites insospechados, él le pidió que no se cohibiera que gritará si era necesario, y ella no pudo por menos que ahogadamente intentarlo, los golpes secos le hicieron casi perder la noción del tiempo, pero cuando mayor era su grado de excitación el introdujo algo en su ano, y ella que nunca había usado aquel hueco, sintió el mayor de los placeres que nunca antes hubiera experimentado, sus sensaciones se multiplicaban, sus pezones, su vagina, las manos de el sujetando fuertemente sus caderas, clavando sus uñas, aquello en su ano, y sus constantes orgasmos, gritos, ruegos… Gemidos


Desesperada pedía mas, el terminó eyaculando en un momento determinado en que ambos ya perdido el control, casi desfallecieron al unísono…. Desarmados, cansados, permanecieron unos minutos en silencio, más de lo que habrían pensado… El retiró los instrumentos poco a poco, primero de su ano, después desató sus manos, aflojó la venda de sus ojos que quedó en su cuello, la giró sobre la cama y acaricio sus pechos, su cuerpo entero con una dulzura inenarrable, inesperada después de todo lo que había pasado… Permanecieron en silencio, se miraban fijamente, el brillo en los ojos de él le confirió la sensación de plena satisfacción que experimentaba, hasta percibió su acuosidad a punto del llanto, pasó un largo rato…


Él se levantó de aquella cama y se despojó de la ropa que aun llevaba,  lentamente, mientras ella casi desde el inconsciente, tumbada en la cama notaba como ardían sus glúteos, recobraba finalmente consciente las sensaciones  de su cuerpo dolorido, de nuevo tomaba el control de sus sentidos, aunque era incapaz de moverse….


Notó su piel al tomarla en brazos, aun no podía ver con nitidez sus ojos lloraban, con una dulzura increíble la llevó en sus brazos hacia el baño la sujetó para que pudiera mantenerse en pié y retiro la venda de su cuello, que cayó al suelo… Entro primero en la bañera y le ayudó a entrar, ambos se sentaron, él detrás de ella, la colocó entre sus piernas y permanecieron mucho tiempo al calor de las velas, sin mediar palabra, el acariciaba su pelo, besaba su cuello, ella sin fuerzas para moverse, tan sólo pudo esbozar una tierna y tenue sonrisa, no hicieron falta palabras, se adivinaba la satisfacción personal de ambos, hubo mucha ternura, el cariño era evidente, respeto mutuo y una complicidad sin límites había comenzado sin duda, tan sólo la música de fondo acompañaba la escena, y los leves suspiros de ambos… Mientras entre suspiros el pronunció susurrando la frase que ella deseaba escuchar…. “Cariño ha sido increíble, increíble…”, mientras ella sonreía de nuevo y apoyaba su cabella en su cuello depositando un beso muy suave en su barba…