viernes, 27 de noviembre de 2015

Dibujando sentimientos









Le miro desde la ventana iluminada del amanecer
Ha permanecido sentado, silenciosamente quedo.

Su falta de sueño le indujo al abrigo del papel,
ese bolígrafo ya viejo, pero que a él tanto le ayuda
a deslizarse por las líneas  dibujando sentimientos..

Va desnudándose despacio, para acariciar mis heridas
con el roce de las yemas de sus dedos.

Dejamos que las palabras usen nuestros cuerpos,
deteniéndonos en cada verso, para mirarnos de nuevo.

Sus ojos brillan, pequeños puntos de miel derritiéndose
hasta unir estrofas, 
entre cada palabra un beso como
espacio entre letras que nos conduce
a un poema interminable, donde cada día,
surjen más y más letras a la luz que sutil
nos penetra desde su parque hasta mi puerta,
desde su fuente hasta mi cama 
tan sólo separada
por dos ventanas a oscuras.

Hoy en silencio me llenó de estrellas,
Y ella solitaria seguirá mirándole cada noche,
para que el pueda seguir describiéndola.

Me gusta esta luna grande, cercana y
blanca que ilumina nuestros  inacabados poemas


Carla 28/11/2015 
3:26


miércoles, 18 de noviembre de 2015

Distancia más próxima





Nos hemos cerrado todas las puertas
aun así, se nos ha olvidado
que la principal vía sigue abierta.
Yo te pienso y
tu me piensas...
No somos quienes para cerrar
las almas
ellas van por libre

Nace para ti,
desde la distancia mas próxima


Carla 18/11/2015 - 13:00

domingo, 15 de noviembre de 2015

Hoy más que nunca estás ahí









Querido Antonio,

(Aunque podrían ser unos cuantos los nombres a citar en este encabezamiento, usaré el tuyo como referente por ser el primero en echarme de menos)

Llevo muchos meses arrastrando inconstancia, falta de ganas, o como quieras llamarlo, a veces tanto que es para mí un verdadero esfuerzo sentarme a escribir unos tweets, tanto, que la mayor parte de las veces demoro la hora de hacerlo hasta el último minuto del día, o de la madrugada, como últimamente me está ocurriendo a menudo. Y cada vez se va alargando más esta hora, hasta el punto de dejar mis horas de sueño realmente reducidas al mínimo. Esto provoca obviamente un retraso a la hora de despertarme que cada vez se acerca más al medio día, mis ritmo biológico está variando de tal manera que no puedo seguir permitiéndome ciertos lujos, y como diría mi querido Jerónimo, debo abandonar por motivos de salud durante un tiempo este escenario público.

Ello no comprende a este lugar privado donde a veces nos encontramos unos cuantos, muchos menos de los que me gustaría, pero aquellos que realmente se preocupan por mis escritos son ahora  mi única prioridad, y espero que al menos mis fuerzas para seguir comunicándonos a través de esta vía no desfallezcan, porque ésta era mi preocupación más acuciante. El tedio a la hora de escribir se había extendido hasta este lugar, y eso no puedo consentirlo, porque mi blog es "el diario de mi niñez" en la etapa actual, ese donde puedo volcar todo lo que me afecta, me preocupa, sueño o imagino. Como todos sabéis mi válvula de escape, ese mi último reducto para sentir y donde me gustaría notaros cerca, muy cerca.

Algunos me invitaron escribir con ellos y lamentablemente no funcionó, otros me invitaron a participar en sus blogs, pero soy demasiado vaga para abrir otras cuentas (qué complicado es wordpress por dió!), lo que agradezco a todos de todo corazón. Pero no...

Me siento a gusto, en este pequeño lugar, donde sólo me leen unos cuantos locos como yo, en petit comité es como me siento mejor, sabiendo que casi susurro mis historias al oído de cada uno/una de vosotros, Si es que aún me seguís por aquí...

Seguiré escribiendo hasta que no tenga fuerzas para seguir haciéndolo y espero que alguien me lea, porque sino de poco servirán, aunque lo haría incluso por escribirme a  mi misma.

Sé que Antonio me echará de menos, pero me tiene aquí, y todos podéis seguirme en Google+ de donde por ahora no pienso desaparecer.

No sé si alguna vez volveré a @twitter mucho tiene que cambiar todo por ahí para recuperar las ganas de hablar en ese foro... 

Lamentablemente, y sé que muchos sonreirán (de esos que no me leen, pero están al cabo de la calle de todo cuanto digo) he perdido demasiadas cosas que me ataban a estar ahí, tantas que cada tweet me costaba un pedacito de corazón, sangrando, el desafío no es divertido.

Sois demasiados los que me habéis dejado, la mayor parte de aquellos a los que disfrutaba leyendo, demasiados con los que ni siquiera crucé una palabra. Algunos, sin duda con una razón porque si tuvieron esa palabra conmigo, pero la gran mayoría tan sólo me conocieron de oídas por gente que manipula todo aquello que toca, y eso acaba por doler demasiado... No voy a hablar de las historias que sobre mi se inventaron, ni de las que ocurrieron de verdad, al menos todavía...
  
Al menos aquí aun habrá un lugar en el que mis historias sean reales aunque sólo en mi imaginación y en la de los que me leen.
  
Gracias, hoy más que nunca por estar ahí, cuento con vosotros,

Carla

15/11/2015 a las 21:35