miércoles, 15 de octubre de 2014

Toma mi mano



Toma mi mano


Hoy he sido consciente de nuevo de esa sensación de congoja que nos invade cuando nos dan una noticia triste, de que a veces hacemos daño a personas que ni conocemos, sin saber siquiera que lo estamos haciendo.


Nunca llegamos a tener todas las versiones de una historia, entre otras cosas porque si así fuera no habría conflictos, desafortunadamente alguna queda siempre fuera de nuestro margen de acción, por lo desconocido de quien la posee, y cuando se da esa circunstancia y por una de esas casualidades del destino, llegamos al otro lado del espejo, ese microtodo nos abochorna como hoy me ha ocurrido a mi.


Desconocía que hubiera terceras, y hasta cuartas personas implicadas, y lamentablemente un cúmulo de casualidades llevó a una cadena de daños colaterales que aun hoy generan dolor en algunos de los implicados... Probablemente lo más razonable sería, como tu bien dices, cerrar ese capítulo, y aun estando totalmente de acuerdo, sigo sintiéndome mal, de una forma irracional lo confieso, pero es que el mundo de los sentimientos va siempre por delante de la razón, y lo que para unos es pasado, para otros es aun presente continuado...


Ese dolor que ya para mi es pasado, para lo otra parte es aun presente, y lamentablemente por mucho que podamos empatizar, lo que no tenemos, es una goma de borrar dolores, tantos avances en tecnologías punta, y sin embargo algo tan simple como un sentimiento de tristeza, no tenemos ni idea de como poder curarlo.


Me duelen las historias que no fueron, me duelen los pasos no andados, me inspira ternura tu dolor, y sin embargo no puedo paliarlo, y por muchas palabras que utilice, seguiré sin conseguirlo. Ni siquiera el saber lo que siento podrá hacer que mejores un sólo minuto, y sin embargo no puedo irme a dormir sin decírtelo, una vez mas, y otra, y otra mas, lo siento, precisamente porque sé muy bien como te sientes